crema agria fermentada (actualización: con y sin usar rejuvelac).

Crema agria sobre una patata asada. Crema agria sobre unos nachos con queso y pico de gallo (que no es el pico de un gallo, como malpensé yo la primera vez que lo vi en una carta, sino pimiento, tomate y cebolla cortado muy chiquitito). Crema agria sobre Idris Elba… ❤ . La crema agria le va bien a muchas cosas. Bueno, a Idris le queda bien todo, tampoco estoy descubiendo la pólvora 🙂

A mí me encantaba cuando era vegetariana y es una de esas cosas que, sin quitarme el sueño, he echado de menos acompañando a ciertos platos desde que soy vegana. Así que cuando la vi en el Non-dairy evolution me prometí a mí misma hacerla en algún momento. Me echaba pa’trás el tema de que el ingrediente base fueran anacardos, la verdad, porque a mí los sustitutos veganos lácteos que menos me gustan son los que llevan una base de frutos secos. Pero bue… qué menos que concederle el beneficio de la duda al sr. Conroy.

La receta en sí es bastante sencilla aunque no precisamente rápida. Tienes que haberla previsto días antes porque necesitas tener hecho rejuvelac y eso lleva unos días (salvo que seas previsora/or y tengas congelado). También tienes que tener anacardos crudos en tu despensa. Y no sé a vosotrxs, pero a mí me salen a unos 14 pavos el kilo. Vamos, que sencilla no implica ni rápida, ni barata. Es un capricho, sí… pero yo es que me consiento mucho a mí misma 🙂

El caso es que había hecho un carro de rejuvelac (*ver nota a pie de receta) la semana anterior y había comprado anacardos para varias recetas que quería probar. El resto era dejarlos en agua y a la mañana siguiente procesar 4 cosas en la Thermomix. ¿Qué podía salir mal?

No, no es una pregunta retórica (ojalá).

¡Atiende! Pasos para NO hacer crema agria:

  1. Hacer rejuvelac.
  2. Dejar anacardos (a precio de sangre de unicornio) en remojo el día antes.
  3. Echar todo a la Thermomix.
  4. Meter la lengua de silicona (ésa que tienes hace tanto tiempo y que adoras) para bajar los anacardos que se van quedando en el lateral.
  5. Hacerlo con la Thermomix en funcionamiento porque “tú controlas”.
  6. Quedarte sin lengua de silicona y sin crema agria todo en uno.
  7. Llorar y maldecir en 7 lenguas, algunas de ellas desconocidas, a dioses imaginarios.
  8. Plantearte la posibilidad de que la silicona no esté tan mal e incluso de que hayas creado un plato único.
  9. Imaginarte en urgencias, explicando que no, que no te drogas. Que lo único que se te ocurre que te ha podido sentar tan mal quizá sean unas trazas de silicona. Quizá, eh…

crema agria al aroma de silicona 🙂

Y como quien no se consuela es porque no quiere, pasado un rato me dije que podría haber sido peor (podría haberme cargado la Thermomix; podría haber metido un poquito la mano para bajar la masa y haber tenido que aprender a cocinar con la izquierda, podría… ). Tiré todo, limpié la máquina y volví a dejar anacardos en remojo para el día siguiente. Ésa es la actitud, Loki and the loker, me dije también.

Y así fue como, un día más tarde de lo previsto, hice por fin mi primera crema agria.

Para lxs que hayáis llegado hasta aquí, enhorabuena, habéis demostrado tener la suficiente paciencia como para hacerla. Y ahora sí, empieza la receta 🙂

Ingredientes (si la hacéis CON rejuvelac):

  • 1 Taza y 1/2 de anacardos crudos.
  • 1 Cucharada de aceite de coco refinado.
  • 3/4 Taza de Rejuvelac.
  • 1/4 cucharadita de sal fina.

Ingredientes (si la hacéis con cápsulas de probióticos):

  • 1 Taza y 1/2 de anacardos crudos.
  • 3/4 Taza de agua mineral o de agua filtrada
  • 1/2 cucharadita de sal fina.
  • 2 cápsulas de probióticos veganos (yo compro éstas).

Procedimiento:

Una vez aclarado lo que NUNCA hay que hacer, veamos lo que sí.

Si la vas a hacer con rejuvelac, tienes que haberlo preparado previamente (abajo dejo un enlace al método que sigo yo). También tienes que haber dejado los anacardos en remojo la noche antes (u 8 horas antes, si los dejas por la mañana y quieres hacerla por la tarde). Si empieza a hacer demasiado calor, mételos en el frigo.

crema agria vegana

Mide la cantidad de aceite de coco que necesitas y derrítelo. Yo lo hago poniéndolo en una tacita de café o en un vaso, que a su vez pongo al baño María en una sartén. No se tarda nada y si sobra lo devuelvo al tarro porque en unos minutos solidificará otra vez. Aparta mientras escurres los anacardos.

Ahora escurre bien los anacardos y añádelos a tu procesadora o batidora potente junto con la sal y el aceite de coco líquido que tenías apartado. Conroy agrega en este punto también el rejuvelac. Yo procesé primero estos 3 ingredientes, parando la Thermomix de vez en cuando (algo he aprendido) y bajando con una puta pala de madera (porque mi lengua de silicona había muerto, RIP, y no había podido comprar otra aún) la masa que se iba quedando en los laterales. Si añades el rejuvelac desde el minuto uno, vigila que la masa no se caliente demasiado o echarás a perder los probióticos del agua enzimática. Si lo haces como yo, cuando la mezcla esté más o menos cremosa (aunque espesa), añade el rejuvelac y procesa unos segundos más para asegurarte de que se integra bien.

Si la haces con las cápsulas de probióticos, simplemente sáltate el paso de hacer y añadir el rejuvelac, sustituye el aceite de coco por el agua, y añade el interior de las 2 cápsulas de probióticos a la procesadora. El interior, ojo, no la cápsula entera (tienes que abrirlas y vaciarlas).

Ahora vierte la crema en un recipiente con tapa y déjala fermentar a temperatura ambiente de 24 a 48 horas. Ten en cuenta que a mayor temperatura ambiente, antes fermentará, así que puedes probarla a las 24 horas, a ver qué tal va.

Una cosa que ocurrirá durante el proceso de fermentación es que la masa aumentará de volumen tomando una textura como con burbujas de aire en su interior. Esto es perfectamente normal, así que no la vayas a tirar. Cada 12 horas, abre la tapa y deja que salga el dióxido de carbono acumulado y vuelve a tapar.

Cuando esté fermentada, bátela con unas varillas muy enérgicamente. Luego ponle un papel film por encima y aplasta la superficie alisándola con la parte de abajo de una cuchara de modo que el papel quede pegado a la crema. De este modo evitarás la oxidación y los cambios de color.

Ahora cierra de nuevo el tuper y guarda en el frigo al menos 12 horas antes de consumir. Ten en cuenta que cuanto más tiempo pase, más espesará y más sabor tendrá.

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(*) Yo el rejuvelac lo hago siguiendo este método. Uso Kamut (un tipo de trigo muy poco modificado a lo largo de la historia) que compro en Mercado flotante. Según Conroy, el rejuvelac aguanta 2 semanas en el frigo, aunque va perdiendo potencia conforme pasa el tiempo, por lo que es mejor usarlo lo antes posible.

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hojaldre de espárragos y shitake

La última vez que fui a una comida familiar de navidad o a una cena de año viejo, las teles pesaban una tonelada, tenían fondo suficiente como para que un gato (dos si eran pequeños) se echara la siesta encima, y las campanadas las daban un señor con capa y pajarita y una veinteañera con un vestido de tirantes que se moría de frío a su lado, mientras en mi casa todxs se comían 12 uvas y yo 12 lacasitos. Al menos las teles (lo que es el aparato, no la programación, según me cuentan) sí han evolucionado, para desgracia de todos esos gatos del mundo a los que les encantaba tumbarse a dormir sobre ellas.

Y después de este momento viejuno-autobiográfico, os voy a dejar por aquí una receta súper sencilla y muy aparente – sobre todo si la presentáis en condiciones, no como una servidora- que igual os viene bien como entrante en estos días de “¿y el jamón tampoco lo vas a probar? hija, por un día que te saltes el régimen ese” y demás frases entrañables que los parientes muggles nos sueltan a lxs veganxs a poco que te descuides.

Para esta receta vais a ensuciar una sartén, unas varillas y ya. El resto va al horno. Si no tenéis horno, siento deciros que lo vais a tener complicado para hacerla.

Ingredientes:

Para los hojaldres rellenos:

  • 1 lámina de hojaldre (de la marca que quieras, pero vegano)
  • 1 manojo de espárragos verdes.
  • 150 gr de shitake o de cualquier otra seta que te guste.
  • Queso vegano que funda. Puedes rallar un poco del Muenster subí el otro día o, si no quieres hacerlo, de queso en lonchas que hayas comprado.
  • AOVE
  • Sal y pimienta (al gusto).

Para la crema de acompañamiento:

  • 1 cucharada de margarina.
  • 1 cucharada de maicena o de harina de arroz.
  • 1 Taza de leche de soja.
  • 1 cucharada de levadura nutricional.
  • 1 loncha del mismo queso que hayas metido en el hojaldre (recuerda que debe fundir).
  • sal, pimienta y nuez moscada.
  • agua (en caso de que la crema esté demasiado espesa para tu gusto).

Preparación.

Si haces tú mismx el hojaldre, dale forma rectangular. Yo por ahora no he probado a hacerlo y hago este entrante con uno rectangular de Buitoni, aunque estoy buscando alguna otra marca que no lleve aceite de palma entre sus ingredientes.

hojaldreesparragos

canutillos de hojaldre de espárragos y shitake

Desenrolla el hojaldre, colócalo de modo que el lado más largo quede en horizontal (base) y mide el lado vertical (altura) de modo que puedas hacer tres cortes paralelos a la base. Ahora haz lo mismo midiendo en la base, divide su longitud entre 3 (aproximadamente) y haz 3 líneas paralelas a la altura y corta. De este modo tendrás 9 rectángulos iguales. Yo lo hago usando una regla (que lavo previamente).

El hojaldre que yo compro tiene que estar 20 min fuera del frigo antes de usarlo, por eso esto es lo primero que debes hacer. Ve también poniendo el horno a 180º pero asegurándote de dejar fuera la bandeja.

Ahora, mientras el hojaldre se toma su tiempo para despertarse y el horno para calentarse, lava los espárragos verdes, córtales el extremo más duro y reserva. Pon en una sartén antiadherente (preferiblemente tipo parrilla) un chorrito de aceite de oliva y calienta a fuego medio. Cuando esté, coloca los espárragos, échales un chorrito de aceite por encima, una pizca de sal, pimienta recién molida -si puede ser- y deja que se vayan haciendo, moviendo de vez en cuando la sartén.

Ve cortando los shitake en tiras. Yo los compro en el ALDI, en bandejas de 150 gr y están buenísimos. Cuando los tengas todos cortados, agrégalos a la sartén / parrilla donde tienes los espárragos. Si crees que hace falta, añade un chorrito más de aceite (si tienes de trufa, les viene genial) y sal.

hojaldre-detalleCuando todo esto esté hecho – cuando los espárragos estén tiernos, pero no lacios-, aparta del fuego y deja que se temple un poco.

Ahora ve preparando el queso. Si es en lonchas, corta tiras finitas, como de 1 centímetro, un poco menos largas que el rectángulo de hojaldre; si se puede rallar (como el Muenster), hazlo, quedará mejor.

A los 20 minutos ya puedes ir preparando los canutillos. Coloca en cada rectángulo, pero en diagonal, un poco de queso, unos trocitos de shitake y un espárrago (o dos sin son muy finos). Ahora ve enrollando hasta cerrarlo. Hazlo con todos y luego colócalos en la bandeja sobre papel vegetal con el extremo donde hayas acabado de enrollarlos hacia abajo. Mételos al horno, a 175/180º unos 20 minutos (vigila porque cada horno es un mundo).

Mientras se terminan de hacer, ve preparando la crema. En una sartén, preferiblemente antiadherente, a fuego medio-bajo, agrega la margarina y deja que se derrita. Ahora añade la harina de arroz o la maicena y mueve para que no se queme. Agrega la leche y mueve bien hasta que todos los grumos de la harina con margarina se disuelvan. Una vez disuelto, echa el queso y sigue moviendo hasta que se integre. Añade la levadura nutricional, la sal, la pimienta y la nuez moscada (al gusto). Cuanto más tiempo esté en el fuego, más espesará, así que el tiempo que lo dejes lo decides tú en función de cómo la quieras de espesa. Si ves que no queda tan espesa como pensabas, añade, espolvoreando muy poco a poco y sin dejar de remover, un poco más de harina de arroz o de maicena. Si te has pasado de espesa, añade un poco más de leche o un pelín de agua.

Vierte la crema caliente por encima en el momento de servir.

Nota: yo les he puesto ese relleno, pero podéis rellenarlos de cualquier combinación de verduras que os gusten, que seguro que también queda genial.