salsa Alfredo

Bueeeeeeeeeno, pues por fin tengo acceso a WordPress después de casi una semana sin poder entrar, y puedo sentarme a escribir la receta por la que votasteis la mayoría en feis.

Pero primero la historieta de rigor. Juas.

Corría el año 99, yo era vegetariana, me alimentaba a base de pasta, pizza y quesos, y ésta era una de mis salsas favorita del mundo mundial. Recuerdo que la descubrí en el típico libro de recetas que formaba parte de una colección que había en casa de mis padres, y era tan fácil y estaba tan buena que la hacía a menudo. Claro que para hacerla compraba la nata (de origen animal) en bricks de medio litro y le echaba toneladas de parmesano.

Luego me hice vegana y me encontré con que (¡sorpresa!) un brick de nata vegetal minúsculo costaba lo mismo (o más) que un litro de leche de soja. Y entre eso y que por aquel entonces no concebía de ninguna de las maneras una salsa Alfredo sin parmesano, la dejé de tomar.

Hasta el otro día (vamos, hará un mes), cuando llegué por casualidad (y un poco por todas las horas que me paso vagueando, de un blog a otro, buscando cosas nuevas que probar) a esta receta para hacer nata vegana. Y aprovechando que tenía todos los ingredientes y que no parecía llevar más de 2 minutos, probé. Y funcionó. Y flipé. Y desde entonces hasta ahora la habré hecho cienes y cienes de veces. O igual unas seis 🙂

tagliatelle con salsa Alfredo y setas

¿El pero de esta salsa? Que salvo que te quieras dejar la extra de navidad en nata vegana, para poder hacerla tú mismx siempre que quieras, tendrás que invertir en dos ingredientes de esos que a la mayoría le siguen pareciendo rarunos: la lecitina de soja y la goma xantana. En mi opinión, si usáis nata con relativa frecuencia, sale a cuenta comprarlos; te ahorras un montón de pasta a la larga y, teniendo leche de soja sin edulcorar, puedes hacerte una salsita en cualquier momento.

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Si aun así no te he convencido y prefieres seguir comprando los mini bricks de nata a precio de oro blanco, pos na, a tu gusto, mula, que diría mi señor padre. La receta sería igual sólo que con la nata de brick (de los 125 ml por ejemplo), por eso pongo aparte los ingredientes que se le añadirían.

Ingredientes. 

Para la crema (nata para cocinar)

  • 80 ml de leche de soja sin edulcorar.
  • 20 ml de aceite de girasol.
  • 1 cucharadita de lecitina de soja.
  • 1 pizca de goma xantana. (léase “lo que levantas con la punta del mango de una cucharita“, según la autora de la receta original)

Resto de ingredientes (para las cantidades de arriba).

  • 1 Cucharada de margarina vegana (yo suelo comprar la del ALDI).
  • 1 cucharadita de pimienta negra recién molida.
  • 1/2  cucharadita de nuez moscada recién molida.
  • 1 cucharadita de levadura nutricional.
  • sal (al gusto).

Procedimiento.

Antes de empezar con la salsa, ve poniendo el agua a hervir con una cucharada de sal para ir cociendo la pasta, porque el resto va a estar listo en cero coma.

Si has decidido hacer la nata tú, sólo tienes que poner todos los ingredientes para la nata en el vaso de la batidora y batir un par de minutos hasta que la crema espese. En la receta original le añaden un poco de azúcar. Yo he optado por hacerla sin edulcorar porque pa qué.

Hasta ahí lo que viene siendo la nata. Yo lo que hago, ya que he pringado la batidora, es añadirle el resto de ingredientes -salvo la margarina, ojo- y bato todo muy bien hasta que se mezclen.

Una vez que tienes hecha la salsa anterior, coge una sartén o un cazo, preferiblemente antiadherente, pon la margarina, deja que se derrita a fuego muy suave, añade la mezcla y remueve durante unos minutos hasta que se integre todo.

Y ya’stá.

setitas y hierbas sobre la salsa

Respecto a las cantidades, aunque las que he puesto serían lo canónico por persona, en mi familia somos de bañar la pasta en salsa, así que yo suelo hacer nata como para tres para hacer salsa para dos. O nata para seis si vamos a comer lxs cuatro. Y por supuesto, añado las correspondientes cantidades de pimienta, nuez moscada y levadura nutricional, claro; de margarina no hace falta que tripliquéis cantidades, como mucho poned 2 cucharadas si vais a hacer salsa para 6… (no sé si me explico, es tarde y estoy que me caigo).

Como sugerencia de presentación (<– siempre he querido poner esto), te recomiendo que le añadas un variado de setitas (o de champis o shitake frescos si tienes) previamente enjuagadas y pasadas por la sartén con un chorrito de aceite, sal y pimienta, más unos piñones tostados durante 1 minuto a fuego bajo, sin aceite. Queda un plato mucho más vistoso y a la pasta le va que te mueres. Sobre todo si la pasta es buena, como la de Spiga Negra, que barata no es, pero lo vale. Y no, lamentablemente no es ninguna de las de las fotos. Así de cutre soy 😛

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pesto vegano

en mi cocina sólo falta la Jurado cantando ‘...verdes como la albahaca

¿No os ha pasado nunca eso de estar a vuestra bola en algún sitio y de repente ver a alguien, quedaros mirándolx, y sentir que el resto del mundo se paraba?

Pues justo eso me pasó a mí esta mañana cuando bajé a la frutería a comprar verduras verdes para hacer quinua, que había dejado en remojo horas antes, y mis ojos se posaron en este manojo de albahaca fresca que había en la puerta 🙂

La foto no es que le haga justicia, pero servirá para que os hagáis una idea. Lo que no sé transmitiros con palabras es cómo huele… Claro que si supiera, estaría escribiendo una novela, no un blog de cocina.

La cosa es que siempre había querido hacer pesto, pero por unas cosas u otras, acababa comprándolo. Luego me hice vegana (hace dos años ya) y pasé de comer pasta a diario a comerla una vez al mes (y no todos). Del pesto me olvidé, porque un pesto sin parmesano, pecorino o algún otro queso italiano fuerte era impensable para mí… Hasta hoy. Hoy fue llegar a casa, lavar la albahaca, colgarla bocabajo del tirador de uno de los muebles de cocina para que escurriera, y saber que tenía que buscar una receta para intentar hacerlo sí o sí.

manojito de albahaca, avellanas y piñones

Al final fui a lo seguro, miré en los libros de Isa Chandra, concretamente en el Isa Does it, y en 10 minutos tenía listo un viaje de pesto que no me he comido a cucharás porque ya le había mandado la foto a Chema y no iba a colar, cuando llegaran Paula y él a la hora de comer, decirles: “¿pesto? ¿qué pesto? Por cierto, yo hoy no tengo mucha hambre…“. En vez de eso, me vine al cuarto con mis gatos a escribir la receta y tratar de reprimir mi hambre dos horitas más.

La receta original lleva otras cosas, como cilantro fresco, que no tenía, y tomillo fresco, que tampoco, así que la he tuneado ligeramente para poder hacerla y también para aprovechar toda la albahaca. La receta que os dejo es ésa, no la original.

Ingredientes.

  • 3 Tazas de hojas de albahaca fresca.
  • 1/4 Taza de avellanas crudas.
  • 1/4 Taza de piñones crudos.
  • 1 diente de ajo.
  • 2 Cucharadas de levadura nutricional (yo ahora estoy usando ésta).
  • 1 cucharadita de tomillo seco.
  • 1 cucharadita de sal gruesa.
  • 1/4 Taza de agua (yo uso agua filtrada).
  • 1/4 Taza de AOVE.
  • 1 Cucharada de zumo de limón.

Preparación.

Lava el manojo de albahaca y déjalo escurrir. El mío venía atado y lo dejé colgando bocabajo de un tirador del mueble de encima del fregadero.

pesto vegano casero posando en plan casual

Pon una sartén, preferiblemente de hierro, a fuego medio-alto, sin aceite ni nada, y echa las avellanas partidas en dos. Baja un poco el fuego y déjalas tostarse unos 3 minutos, moviéndolas para que no se quemen. Agrega ahora los piñones (si retirar las avellanas) y deja 2 minutos más, moviéndolo todo para que no se quemen. Pasado ese tiempo, retira del fuego y reserva dejando que se enfríen un poco. Si decides echar sólo piñones, echa 1/2 taza en lugar de 1/4, y deja que se tuesten.

Pela el diente de ajo, ponlo en el vaso de la procesadora que tengas (yo usé la Thermomix) junto con los frutos secos previamente tostados y enfriados, y tritura unos segundos hasta obtener una especie de pasta. El aspecto será parecido a cuando mezclamos galletas con margarina para hacer la base de una cheesecake. Baja con una lengua de silicona lo que quede en las paredes del vaso.

La albahaca ya debería estar escurrida, pero si tienes un escurridor de lechugas y le puedes quitar el agua sobrante, mejor. Descarta los tallos, quédate sólo con las hojas y mide 3 tazas de hojas bien llenas.

A la mezcla de frutos secos y ajo, añádele las hojas de albahaca, la sal, la levadura nutricional, el tomillo y el agua. Tritura todo unos segundos, baja lo que quede en las paredes del vaso y tritura unos segundos más. Ahora añade el aceite de oliva y tritura. Por último, añade la cucharada de zumo de limón y tritura one more time.

debería haber sido pasta larga y buena, de Espiga Negra, por ejemplo, pero no tenía para 3 😦

Ya puedes pasar tu pesto vegano casero a un tuper o a un bote de cristal. Ayúdate de la lengua de silicona para rebañar bien el vaso. Yo le puse un papel film encima, procurando no dejar aire entre el pesto y el papel, porque a pesar de llevar un poco de limón, se oxida; luego lo tapé.

En el frigo aguantará unos días, pero, as usual, si te dura más de 3 es que algo has hecho mal… 😉

Observaciones sobre la receta. Después de probarla con la pasta os comento que sí, está muy bueno, pero la próxima vez voy a pasar de las avellanas y a hacerlo con el doble de piñones, porque estoy segura de que va a estar mejor aún. También le pienso echar 2 dientes de ajo, que es lo que decía la receta, porque Chema dice que estaba flojito.

pasta con seitán Stroganoff

La receta que voy a fusilar traducir y a dejaros por aquí hoy está sacada de un libro PRECIOSO donde en cada página hay un final feliz, sin tener que aguantar a ningún príncipe mansplainer y sin que muera ninguna perdiz para ello. Lleva pasta, pero lo mismo podría hacerse sin ella, o con arroz.

La receta original, la mala, se hace con carne de bebé de vaca y se llama Strogonoff, con “o”. Supongo que Isa le cambió la “o” por una “a” para que lxs puristas coñazo de este mundo no la llamaran salsa Gary, o algo (chistaco; pero si no sabéis de qué hablo, leedlo aquí). Yo, obviamente, voy a hacerla con seitán casero siguiendo la receta del seitán que dejé por aquí pero sin añadirle el tomate seco. Aunque ahora que lo pienso, igual con el tomate también está bueno… ¡qué coño, echadle el tomate!

salsa-stoganoff

salsa Stroganoff, con vino tinto y guisantes

Y sin más (“- ¿Yaaaa? ¿Y no vas a contarnos una batallita sobre lo que tú comías de chica o que una vez conociste a una señora que pelaba los portobello para quitarles la parte fea, ni nada? / – No sé de qué me hablas”) os dejo la receta. No pongo fotos porque, con las ansias, sólo hice dos y salieron súper cutres. Ya subiré la próxima vez que la haga. Que la habrá, porque en mi casa ha tenido un enorme éxito de crítica y público.

ACTUALIZACIÓN. He vuelto a hacerla, esta vez como Thor manda, con su vino tinto y sus guisantes. Y sus fotos.

Ingredientes

  • 2 Cucharadas de harina de maíz.
  • 2 tazas de caldo vegetal frío.
  • 4 tazas de seitán fileteado en tiras de medio centímetro de grosor. O del que os dé la gana, que os lo vais a comer vosotrxs. Yo lo hago a dados pequeños.
  • 4 Cucharadas de AOVE.
  • 2 tazas de cebolleta fínamente picada.
  • 3 dientes de ajo picados.
  • 2 tazas de portobello (o champiñones, si no podéis conseguir otra cosa) cortados muyyyy finitos.
  • 2 Cucharadas de tomillo fresco o 1 cucharadita de tomillo seco si, como yo, no tenéis fresco.
  • 1 taza de vino tinto (yo eché vodka porque no tenía. Vodka sí. Ni un comentario quiero al respecto). ACTUALIZO. En las fotos ya lleva vino. Y mejor. Pasad del vodka o bebéoslo a morro, pero a esta receta echadle vino tinto.
  • 1 Cucharada de pimentón dulce de la Vera.
  • 1/2 taza de levadura nutricional.
  • 1/2 taza de leche vegetal sin edulcorar (yo usé soja).
  • 2 cucharaditas de mostaza de Dijon.
  • 1 taza de guisantes, Isa dice que congelados pero yo los echaría frescos, de ésos que desenvaina unx mismx. Yo no tenía, así que no le pude poner. ACTUALIZO: Esta vez sí he echado guisantes. Una latita de guisantes finos de Bonduelle. Echadlos. Se nota.
  • Perejil fresco picado (al gusto)
  • Pasta o arroz (y agua y sal para cocerla/o, obviamente).

Procedimiento

Disuelve la harina de maíz en el caldo y reserva.

En una sartén grande, calienta 2 Cucharadas de AOVE a fuego medio alto y saltea el seitán hasta que esté dorado (serán unos 5 min). Cuando esté, sácalo de la sartén y reserva. Vuelve a poner la sartén a fuego medio, añade las otras 2 Cucharadas de AOVE y echa la cebolleta. Saltéala hasta que esté transparente. Ahora añade el ajo, el portobello y el tomillo y saltea unos 10 minutos, hasta que el portobello esté y haya perdido el agua.

pasta-stoganoff

Farfalle Stoganoff

Ve poniendo el agua para la pasta o el arroz.

De vuelta a la sartén, añade la sal, el vino y el pimentón dulce a los portobello y deja que se hagan unos 10 minutos a fuego medio-alto hasta que pierdan todo el líquido.

Añade la mezcla del caldo con la harina de maíz, removiendo bien, y deja que la salsa espese durante unos 7 minutos. Ahora agrega la levadura nutricional, la leche y la mostaza. Baja el fuego y mezcla bien. Hay que tener CUIDADO de que no llegue a hervir porque podría hacer que la leche y la mostaza amargaran (jodiéndose todo lo que has hecho hasta ahora). Ya sí, añade el seitán y los guisantes y cocina durante 5 minutos.

Ya debería estar la pasta / el arroz, así que sirve cada plato poniendo la cantidad de pasta/arroz que quieras y cubre de salsa. Espolvorea un poco de perejil picado y listo.