albóndigas de alubias blancas con salsa de cebolla.

Si eres de les que este año se han propuesto llevar un modo de vida más ético sacando a los animales de tu plato, esta receta es ideal para empezar a cocinar vegano, y lo es por varias razones:

  1. Porque prácticamente no hay ingredientes de esos raros que usamos nosotres (y que usarás tú de aquí a nada) y los que hay se encuentran ya muy fácilmente en mil sitios.
  2. Porque como verás es muy fácil de hacer.
  3. Porque es un plato bastante completo nutricionalmente hablando y fácil de comer si, como yo, te acabas de poner braquets a la vejez.
  4. Porque es fácilmente porcionable y se puede congelar.
  5. Porque están buenísimas 🙂

La receta original de las albóndigas la saqué del libro que me compré hace un año cuando estuve en Edimburgo y con el que acabó cargando Nacho el resto del día, porque los libros en papel y en tapa dura, cuando llevas un ratito andando, pesan. Como es el caso de éste: Eat like you give a fuck. Pero qué le voy a hacer, a mí eso de leer en ebook me parece una modernez; yo soy de libros-libros, de los que tienes que tener cuidaíto de que no les caiga nada si te los llevas a la cocina y de los que acaban llenos de marcadores señalando tooooodos esos platos que quieres probar.

Yo le añadí la avena porque me pareció oportuno y la verdad es que, una vez pasadas por el horno, de textura quedaron geniales, pero podéis no echársela si no queréis, porque la original no lleva. Por supuesto, le podéis añadir o quitar las especias que os dé la real gana, igual que podéis pasar de la salsa de soja si tenéis algún problema de hipertensión y os lo tomáis en serio, no como una que yo me sé…

Ni una sobró en mi casa. Hasta a mi hija, que es muy fan de las albóndigas de carne que le hacen sus abuelas cuando va a sus respectivas casas, le encantaron. A ésta la veganizo yo como que me llamo Gema.

Si las hacéis, me contáis, porfa, que me hace ilusión una mijita de feedback 🙂

Ingredientes:

  • 3 Tazas de alubias blancas cocidas. Si son de bote, viene a ser un bote de los de 500/600 gr.
  • 2 cebollas medianas (1/4 Taza para las albóndigas y el resto para la salsa, ojo).
  • 3 dientes de ajo.
  • 1/2 Taza de pan rallado.
  • 1/4 Taza de levadura nutricional.
  • 1/4 Taza de copos de avena finos.
  • 2 Cucharadas de AOVE.
  • 1 Cucharada de salsa de soja.
  • 1 cucharadita de ajo en polvo.
  • 1 cucharadita de orégano seco.
  • 1 cucharadita de tomillo seco.
  • 1 cucharadita de albahaca seca.

Para la salsa.

  • La cebolla picada que no usaste antes.
  • Margarina o AOVE para pochar la cebolla (la que necesites).
  • Vino blanco vegano.
  • 3 cucharaditas colmadas de harina de arroz.
  • Agua filtrada.
  • 1 Cucharada de salsa de soja.
  • 1/2 cucharadita de caldo granulado de verduras (yo uso éste).
  • Pimienta negra molida.
  • Tomillo seco (o cualquier hierba que te guste a ti)

Preparación. 

Pica las cebollas en una picadora o a mano, pero asegúrate de que queda muy pequeñita. Mide 1/4 de taza para las albóndigas y reserva el resto para la salsa.

Pica los ajos muy chiquititos. Tanto el ajo como la cebolla van a ir crudos a la masa.

albóndigas de alubias blancas

albóndigas listas para entrar en el horno

Cuela las alubias del bote (si las has usado ya cocidas) y enjuágalas un poco. Yo les quité el exceso de aquafaba del principio, pero no las enjuagué todas porque la aquafaba hace las veces de huevo. Si las has cocido tú, añade si quieres una cucharada o así del líquido de cocción (una vez frío) a las judías. Ahora bátelas en una batidora de vaso  o en la Thermomix hasta que quede una pasta fina, tipo hummus. Si queda alguna alubia entera o algunos trozos, no pasa nada.

En un bol grande, mezcla todos los ingredientes (recuerda que de cebolla sólo tenías que echar 1/4 taza) y haz que se integren usando las manos. La masa estará pegajosa, pero no pasa nada. Una vez que esté todo bien mezclado, déjala reposar unos 15 minutos. Mientras reposa, precalienta el horno a 200ºC dejando fuera la bandeja con un papel vegetal para ir colocando las albóndigas en ella.

Ahora ve cogiendo un poco de masa con las manos, dándole forma de albóndiga y colocándola sobre la bandeja. Cuando las tengas todas (te saldrán unas 30), échate un poco de AOVE en la palma de las manos – recién lavadas y secas – y repasa cada bola. Quedarán con la superficie lisa y engrasada. Cuando el horno esté caliente, mételas y déjalas 15 min. Saca la bandeja, dale la vuelta a cada albóndiga (y si hace falta y no te achicharras, dales forma si se han quedado demasiado aplastadas y las quieres redonditas) y déjalas otros 15 min.

albóndigas de alubias blancas con salsa de cebolla

albóndigas de alubias blancas con salsa de cebolla

Mientras las albóndigas están cogiendo color en el horno, ve haciendo la salsa. Pon en una sartén, preferiblemente antiadherente, la cebolla picada que no usaste para las albóndigas y una nuez de margarina vegana o un chorrito de AOVE, lo que más coraje te dé. Cuando la cebolla esté dorada y blandita, añade un buen chorreón de vino blanco vegano (opcional, si no puedes/quieres, no se lo eches), sube el fuego y deja que se evapore. Ahora añade la harina de arroz y mezcla muy bien con la cebolla. Quedará como una pasta; no te preocupes, es normal. A poquitos, ve añadiendo agua a esa pasta, de forma que vaya quedando una especie de salsa espesa, sin dejar de remover. Deja de añadir agua cuando tenga la consistencia que quieres. Al final, añade el caldo granulado de verdura, la salsa de soja, la pimienta negra molida y el tomillo (o la hierba que quieras echarle) y remueve muy bien

Cuando hayan pasado los 30 minutos de horno, saca las albóndigas y sírvelas con la salsa y unas patatillas fritas, y a disfrutar 🙂

 

 

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empanada de no-atún con pisto

Ésta ha sido la semana de las empanadas. Aprovechando que tengo horno nuevo (uno que funciona, por fin) y que hacía siglos que no me comía nada parecido a una empanada de atún, he hecho 3 en apenas 3 días. A atún no sabe, básicamente porque no lleva. Pero la textura del jackfruit desmigado y el sabor del alga kelp hace que se dé un aire.

empanada de pisto y no-atún

Y poco más. Hoy no sólo no os voy a dar la chapa, además os dejo un montón de fotillos. Si queréis verlas con más detalle, pinchad sobre ellas y se os abrirán en una nueva pestaña. Por aquí dejo la receta. Si la hacéis, me contáis.

Ingredientes.

  • 2 cebollas.
  • 4 dientes de ajo.
  • 1 lata de jackfruit verde en salmuera.
  • 1 hoja de algas kelp.
  • 1 pimiento rojo de asar.
  • 1 pimiento amarillo de asar.
  • 2 pimientos italianos verdes ó 1 pimiento verde de asar.
  • 2 calabacines verdes.
  • 1 Taza de tomate frito casero.
  • 2 tomates (sin piel ni pepitas).
  • 3 cucharaditas de sal.
  • pimienta molida (al gusto).
  • AOVE.
  • 2 masas de empanada.
  • un poco de leche de soja sin edulcorar (para pintar la empanada).

Preparación.

Lava muy bien el jackfruit para quitarle el sabor a lata, desmiga con las manos la parte blandita y corta los triángulos, más duros, en láminas y luego en tiras.

jackfruit y algas kelp: el antes

En un molinillo de café/especias, muele una lámina de algas kelp. Luego mezcla el alga molida con el jackfruit y reserva.

jackfruit y algas kelp: el después

Ahora corta la cebolla y el ajo pequeñitos y sofríe con un poco de AOVE a fuego medio-alto. Cuando la cebolla esté blandita, agrega el jackfruit con el alga y mezcla bien. Agrega la sal y baja el fuego.

Mientras el jackfruit se ablanda con el agua que soltará la cebolla al haberle echado sal, corta los 3 tipos de pimientos en trozos pequeños y ve reservando en un plato. Cuando los tengas todos cortados, añádelos a la sartén.

preparando el relleno

Corta los calabacines en planchas longitudinales, éstas en tiras y por último en cuadraditos pequeños. Agrega a la sartén y mezcla bien para que todo se integre. Tápalo y deja que se haga unos 10 minutos. Puedes añadir un poco más de AOVE si ves que te lo pide la verdura. Levanta la tapa y mueve de vez en cuando.

Ve pelando, despepitando y cortando el tomate muy chico, y reserva.

la mejor salsa de tomate frito del mundo mundial

Cuando esté blandito todo, puedes añadir la salsa de tomate frito. Yo hago la de Veganizando, que os he dejado enlazada arriba, aunque a veces le echo cebolla en vez de puerro y suelo echarle más zanahoria de la que dicta la receta. Mezcla bien y deja que se haga unos 5 minutos a fuego bajo.

Por último, agrega el tomate natural y la pimienta recién molida y deja que se haga unos 10 minutos más.

Si ves que tiene demasiado líquido, sube el fuego para que se evapore un poco. No debe quedar seco, sino meloso.

Viértelo todo en un bol grande y deja enfriar al menos durante media hora. Puedes meterlo en el frigo cuando esté templado. Si lo mueves de vez en cuando para que no guarde calor abajo, se enfriará antes.

Este paso es MUY importante, ya que si echamos el relleno caliente, la lámina de abajo de la empanada se quedará blandurria. Y no, no es algo que me hayan contado.

¡relleno listo!

Ve precalentando el horno a 200º (arriba y abajo).

Pesa las verduras con jackfruit y separa en dos mitades. A mí con estas cantidades me sale algo menos de 1500 gr., por lo que tengo para dos empanadas de casi 750 gr. de relleno cada una. Si no quieres hacer dos seguidas, puedes guardar la mitad del relleno y congelarlo para la próxima que hagas.

Cuando el relleno esté frío (o al menos no caliente), extiende una lámina de empanada sobre la bandeja del horno, en el mismo papel en que viene envuelta. Dibuja con el cuchillo, sin apretar, un borde de aproximadamente 1 cm por cada lado. Ahora ve echando sobre ella las verduras con jackfruit evitando los bordes que has dibujado. Compacta la masa aplastándola con el revés de la cuchara, dándole forma de rectángulo y con un grosor uniforme en la medida de lo posible.

antes de hornear

Ya puedes tapar con la otra lámina. No la desenrolles entera porque se te deformará al cogerla para ponerla encima de la verdura. Es mejor que vayas desenrollándola directamente sobre la otra. Cuando esté, recolócala un poco, aplasta ligeramente los bordes y dóblalos sobre sí mismos, haciendo así el borde de la empanada. En las esquinas sobrará mucha masa. Puedes quitarle un pellizco de cada una y, junto con el círculo que has quitado para hacer la chimenea, usar luego esa masa para decorar la parte de arriba.

chimenea perfecta 🙂

Por último, más o menos en el centro de la empanada, recorta con mucho cuidador, con un cuchillo, un círculo de 1 cm de diámetro (aproximadamente) para que el vapor del relleno salga por él a modo de chimenea. De ese modo la empanada no nos quedará blanda por arriba tampoco.

A las empanadas no veganas se les suele dar una ligera capa de huevo con un pincel de cocina. Tú puedes sustituir el huevo por leche de soja sin edulcorar. Aunque esto no es imprescindible, le dará un tono más bonito al acabar.

Y poco más. Métela al horno, a 200º, de 20 a 30 min.

Se conserva bien en cualquier lugar seco y fresco y, si puedes aguantar, está mejor de un día pa’otro, fría. Yo por eso hago dos: la primera nos la comemos del tirón, como buenos ansiosxs, y de la segunda vamos picoteando al día siguiente cada vez que entramos en la cocina 🙂

empanada vegana casera

Pd. Gracias a Claudia y Cristina por tenerme paciencia y resolver mis múltiples dudas sobre cómo hacer una empanada (son las primeras que hago en mi vida y jamás había oído hablar de la “chimenea”). Y gracias también a Macarena por probar este experimento y por decirme que ella sí notaba el sabor a mar ❤